domingo, 5 de julio de 2009

CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES Y SUBJETIVIDADES: REFLEXIONES DESDE EL GÉNERO EN LA CIUDAD DE CARTAGENA

CEILIKA- GELRCAR

Exposición Fotográfica
Título: “Con los besos en las manos no se come”…1. Roberto Arlt.


Eso dirían todas aquellas personas, hombres y mujeres, que día a día libran esa lucha anónima contra el tedio de la costumbre que asalta las calles, el árido asfalto donde deambulan como hijos del sol, combatiendo el terror del pavimento hasta llegar a dominarlo, para tejer con sus manos el pan en cada boca. Evitando el vomito que arrojan esos seres “magnánimos o siniestros” desde las ventanas de los edificios llenos de podredumbre; evitando el hambre, la sed, el corte de la luz, la ignorancia de sus hijos, la bofetada en la mejilla izquierda, el abandono de su Dios 2 .

En la construcción del discurso histórico, es de vital importancia para el historiad@ dentro de sus investigaciones el disponer de fuentes ya sean escritas: cartas, relatos, estadísticas; testimonios orales; entrevistas; arqueológicas: hallazgos; literatura; imágenes visuales: pinturas, fotografías. Elementos que hacen parte del material de análisis a investigar para sustentar lo planteado en sus hipótesis de trabajo.

En este aspecto, el Grupo de Investigación ECOS considerando la importancia de realizar un estudio de la construcción de lo masculino y lo femenino, tiene como fiel propósito en su investigación, analizar cómo se han constituido las identidades y subjetividades entre los géneros, a partir del análisis de los microesapcios de la familia, la industria, la educación, cultura, política e iglesia.

Partiendo del concepto de género, como categoría útil para el análisis histórico de las relaciones sociales entre hombres y mujeres en la sociedad, podemos entender como estos y estas se han organizado y configurado, generándose relaciones desiguales de poder, que se manifiestan en las jerarquías y ocupaciones de espacios naturalizados entre hombres y mujeres. Es decir, el género debe ser analizado como principio organizador y ordenador de las relaciones, creando estructuras singulares para la práctica social 3. Evidenciando las interrelaciones entre el universo laboral, familiar, político, económico, y cultural.

Dentro de dicha investigación, hemos abierto un espacio de reflexión fotográfico a través de imágenes de mujeres populares de la ciudad de Cartagena, que permiten comprender de manera distinta la realidad. Por ello, la fotografía hoy será el instrumento de acercamiento a los rostros y rastros de estas mujeres, que se extravían a nuestra mirada insistente en un lente fotográfico en la calle.

Recordemos que la fotografía, más que una imagen es el reflejo de toda una sociedad. Una imagen que domina como medio de creación de opinión y de ahí la expresión “una imagen vale más que mil palabras”. En palabras de la socióloga y fotógrafa Giséle Freund:
...”la fotografía posee la aptitud de expresar los deseos y las necesidades de las capas sociales dominantes, y de interpretar a su manera los acontecimientos de la vida social. Las relaciones que provocan una mutua dependencia entre las expresiones artísticas y la sociedad, y de qué modo las técnicas de la imagen fotográfica han transformado nuestra visión del mundo” 4.

Con la fotografía buscamos senbilizarnos de sus estilos de vida, de sus modos de ser, de sus modos de negociar con los lenguajes que las pre- escriben a espacios marginados, en donde, el pavimento o el clima son sus fieles compañeros. Tras una mesa de frito, un puesto de chancletas, una mesa de gafas o un sinfín de manillas, que buscan convertirse en atractivas para alguien, en medio de los gritos y clamores de la mami, muchas de estas mujeres trabajan, diariamente.

Mientras otras caminan sobre el ardiente pavimento y tejen el manto oscuro de la noche para posarse sobre él como estrellas, sonríen con tristeza en esquinas, parque y alcantarillas a la espera de un amante indeseado pero, que es su salvación, quien no es más que “un personaje esquivo” para un historiador, porque no ha tenido voz y cuando ha hablado la mayoría de las veces lo ha hecho adoptando el discurso oficial, el de la ley.

Mujeres que no son pasivas, ni mucho menos dóciles, con los discursos que las colocan como receptoras de modelos tradicionales. Muchas de ellas son jefas de hogar, en donde su rol no es solo proveer afecto, sino el sustento diario, otras en compañía de su esposo trabajan en conjunto para dar posibilidades de superación a sus hijos/as

Ellas son la propuesta central de esta exposición fotográfica en donde cada fotografía busca, ser una muestra de su labor, de su hazaña diaria, en donde el deber ser, no querer ser, es una ambivalencia diaria en estas mujeres que se enfrentan con la vida, y cada día reafirman un espacio para sí con la venta de sus productos.

Interpretando los lenguajes que al interior de este mundo se dan, podríamos decir que es común escuchar: “Este es el espacio de Bienvenida, no este no es el tuyo, este es el mío, expresiones comunes cuando alguien, llega por primera vez, y otra ya tiene todo una vida allí”, esta es prácticamente su casa.

Porque no cuestionarnos desde el presente con la fotografía, porque no convertir la fotografía en un documento en donde a través de sus imágenes, sea el lenguaje de la imagen nuestro código de interpelación , el color y los efectos los que hablen y digan, quienes son ellas en el espacio social de la ciudad.

Las imagines son discursos, que ayudan a fijar significados a través de sus enunciados. En ese orden de ideas Isabel Cristina Bermúdez, afirma que “las imágenes están cargadas de símbolos que se constituyen en todo un lenguaje donde las denotaciones y connotaciones que se desean imponer se articulan con el receptor del mensaje y complementarias de saberes culturales de significación general”5 .

El anterior trabajo, es producto de las investigaciones realizadas por el grupo de investigación perteneciente CEILIKA- GELRCAR, que tiene como línea central el análisis de la CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES Y SUBJETIVIDADES: REFLEXIONES DESDE EL GÉNERO EN LA CIUDAD DE CARTAGENA. Esta exposición fotográfica no sería una realidad sin la colaboración invaluable de Emanuel Julio 6, quien con su conocimiento nos guio en este mundo del arte fotográfico. Los fotógrafos y fotógrafas de “Con besos en las manos no se come”, son Never Barrios Herrera, Ana Victoria Padilla Onatra y Kelly Inés Perneth Pareja, y sobre todo gracias a ellas, anónimas hoy, fueron quienes permitieron que esto fuera posible, a cada una de ellas mil gracias 7.


NOTAS

1.Titulo tomado del libro “Los siete Locos”, de Roberto Arlt.
2.Fragmento realizado por Ana Victoria Padilla Onatra
3.VIVEROS, Vigoyas Mará. “El concepto de “género” y sus avatares: Interrogantes en torno algunas viejas y nuevas controversias”. En: Pensar (en) género. Teorías y prácticas para nuevas cartografías del cuerpo. Carmen Millán de Benavides y Ángela Estrada Mesa (Comp.).Editorial Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá.2004.Pág.172.
4.FREUND, Giséle. La fotografia como documento social. Ed. Gustavo Gili, Barcelona 1976
5.BERMÚDEZ, Isabel Cristina. Imágenes y representaciones de la mujer en la Gobernación de Popayán. Quito. Corporación Editora Nacional; Universidad Andina Simón Bolívar. 2001. Pág.23.
6.Músico y diseñador empírico gráfico, bajista del Colectivo Artístico Soma.
7.Sus nombre hemos decido no mencionarlos en esta exposición por seguridad, ya que algunas manifestaban temor de que sus identificaciones provocarán perjuicios a sus trabajos con relación a algunas políticas de la ciudad por la ubicación de estas en el espacio público.

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: "CON LOS BESOS EN LAS MANOS NO SE COME".


FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA


FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: NEVER BARRIOS HERERRA




FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: KELLY INÉS PERNETH PAREJA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: KELLY INÉS PERNETH PAREJA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA


FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA



FOTOGRAFÍA TOMADA POR: ANA VICTORIA PADILLA ONATRA

Viorar Vel Til Loftarasa

LA SOGA vs. HAYS: RUPTURA DE LOS IMAGINARIOS SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD.



Eduardo Barona 1.

El cine representa a la sociedad, y lo hace mediante el uso de un leguaje o narrativa audiovisual que permite dar a conocer los imaginarios sociales. No obstante, también es posible observar mediante las ausencias y censuras lo antes anotado. Verbigracia el genero cinematográfico denominado Rosa.. Ahora, este tópico, a pesar del persistente estigma social, es uno de los más tratados en dicho medio audiovisual, ya sea desde la comedia, drama, tragedia, cine negro, thriller, suspense, entre otros.
Sin embargo, y de manera puntual, a este tipo de cine se le denomina Rosa porque durante el holocausto causado por los nazis en la segunda guerra mundial, a todo aquel judío acusado de homosexualidad, se le dibujaba en alguna parte del cuerpo o de la ropa una estrella de David color rosa. De ahí proviene la asociación de este color a, los actualmente autoreconocidos como LGBT.
Los directores que lo han abordado-Luchino Visconti, Fassbinder, Jean Genet, Bernardo Bertolucci, Pier Paolo Pasolini, Derek Jarman, Pedro Almodóvar, entre otros-demuestran un discurso visual, que profundiza en la problemática de la homosexualidad desde un sinfín de perspectivas. Profundización efectuada a partir del respeto hacia otras elecciones sexuales, no obstante, y como es evidente, al parecer solo en el cine es clara tal aceptación. A este cine es posible considerarlo, como el cine acerca de los excluidos y marginados sexuales de la sociedad del siglo XX y XXI, debido a que este medio tiene la facultad de mostrar los miedos, tabúes, y todo aquello que se esconde dentro de las estructuras mentales de una sociedad. Sin embargo, aun es posible observar la estigmatización mediática acerca de algunos elementos de la sociedad y de la comunidad LGBT.
A continuación se hará una breve descripción histórica respecto al cine de temática y con personajes gay, el cual surge tempranamente con Lot in Sodom, de Webber y Watson del año 1933, y eliminada de los circuitos comerciales. La otra que corrió la misma suerte data del año 1928: La caja de Pandora, de G.W. Pabst, Cero en conducta, que Jean Vigo filmó en 1933. También podemos citar como antecedentes del cine gay, Ivan el Terrible (1945) y Octubre del genial Eisenstein, cuyos elementos gay son bastante sutiles. Además se encuentran Jean Genet, "Saint-Genet” Un chant d´amour, Querelle de Brest del director alemán R.Fassbinder en 1982. Y a estos se le suman otros más.
Dentro de esta corta lista de producciones y directores, se halla La Soga 2, del año 1948 y dirigida por Alfred Hitchcock, la cual es una adaptación de la obra de teatro homónima escrita por Patrick Hamilton en 1929. El film se desarrolla a partir del asesinato de un joven estudiante por parte de dos compañeros de clase, de los cuales es posible deducir, si el auditorio es atento, su homosexualidad. Esto, porque Hitchcock, de forma sutil, cuidadosa y mediante el lenguaje gestual y corporal, así lo hace ver.


La Homosexualidad es mostrada tal manera porque la sociedad occidental, de la cual hace parte su director y para el contingente al cual va dirigido; dentro de su mascarada excluye y juzga todo aquello, que según su episteme de moralidad, se puede considerar como contranatural. A demás son fácilmente identificables, porque retratan la imagen existente en la sociedad acerca de ello, esto porque reflejaban los clichés imperantes.
Ahora, durante los años 30 y durante tres décadas, las Iglesias, sea católica o protestante, amenazaban con boicotear a las películas de este tipo. De esta forma, se crearía el Código Hays, creado en 1930 por Will. H Hays, y otros más, “…Fue inaugurado por la Asociación de Productores y Cinematográficos de los EEUU (M.P.P.A.) el 31 de marzo de 1930, pero no fue aplicado hasta 1934, y hasta 1956 no altero su contenido. Fue derogado en 1967” 3. A continuación se referenciaran algunos puntos de este Código:
• Principios generales: donde se enunciaban los principios básicos por los que se regía el código, aludiendo a la moral del espectador, el mal y el pecado.
• Crímenes: donde no se permiten crímenes explícitos. Si se mostraban debían de hacerse de forma que no fueran capaces de suscitar la imaginación del espectador.
• La sexualidad: se aludía al carácter sagrado del matrimonio y del hogar, y con ello se intentaba evitar que dieran a conocer otras situaciones como relaciones sexuales esporádicas, o situaciones de hecho.
• La vulgaridad: según este código, se debería atender a las exigencias del buen gusto y respetar la sensibilidad del espectador.
• Blasfemias: lógicamente para un código creado por personas religiosas, las blasfemias estaban totalmente prohibidas, haciendo alusiones este código a las figuras sacrosantas de Cristo y la Santa Virgen.
• El vestuario: se prohibían los desnudos, también la exhibición de quitarse la ropa e incluso se prohibía que se mostrase el ombligo (!).
• El baile: bailes indecentes o sexuales prohibidos también.
• La religión: no se podían mostrar a los ministros de culto bajo aspecto cómico o crapuloso, y tampoco podían cometer ningún crimen.
• Decorados: de nuevo la alusión al buen gusto y la delicadeza para señalar que estos deberían regir la utilización de los dormitorios, y evitando que se diera importancia a la cama (!)
• Temas reprobables: el ahorcamiento, la electrocución, el estrangulamiento, lo macabro, y muchas más, incluso las operaciones quirúrgicas.
• Decisiones particulares sobre el vestuario: hace un inciso el código en este apartado señalando que las prohibiciones de vestuario no afectan a las tribus indígenas de países extranjeros, es decir, estas podían mostrar el ombligo.
• El alcohol: aludiendo a la vida americana decía que el alcohol nunca se podía mostrar de forma excesiva.
• Decisiones particulares sobre la sexualidad: aludiendo de nuevo al carácter sagrado de la institución del matrimonio y del hogar, se recomienda que el triangulo (no el que te imaginas) sino el de una relación de tres personas, debe ser objeto de un tratamiento circunspecto. Y un amor impuro nunca debe mostrarse como atractivo o hermoso.
• Decisiones particulares sobre el desnudo: se sugiere que mejor que un desnudo se use telas transparentes o traslucidas.
• Decisiones particulares sobre la danza: cito textualmente: "las danzas que sugieren o representan actos sexuales, sean ejecutadas por una, dos o numerosas personas, las danzas que tienen por fin provocar reacciones emotivas del público, las danzas que originan movimientos de senos, una agitación excesiva del cuerpo estando inmóviles, son un ultraje al pudor y son malas." Es decir, solo se permiten danzas o bailes al estilo de Fred Astaire y Ginger Rogers 4.

Escondiendo entonces, la vida misma, llena de grises, de dicha y tristeza, de prosperidad y crisis, pero para algunos grupos sociales era necesario esconder algunos comportamientos, y tan solo debían reflejar algo mas utópico, algo concomitante a la idea de religión, de Dios, y de como querían ellos que se mostrase a la sociedad norteamericana. En el caso de la problemática gay en el cine, esta censura exigía un trato indirecto sobre el tema, pero sin eliminar, dicho tema, del todo.
En el periodo anterior a la censura el personaje gay era interpretado de una forma cómica, luego y durante la puesta en marcha del código Hays pasaron a interpretar roles de villanos, en concordancia a los requerimientos y a la concepción de homosexualidad de tal ley. La Soga es muestra de ello, porque evidencia esa ruptura de imaginarios mentales, es decir, durante los años 20 y antes de la censura, la homosexualidad era tratada como algo normal, cómica; mientras que luego de los 30 hasta los 60 esta condición y elección sexual reflejaba, en el cine, todo lo contrario.



De ahí que los personajes principales, del film en cuestión, son seres que presentan cierta curiosidad por cometer un asesinato. Para explicarlo a continuación se referenciara la siguiente cita en la que uno de los personajes, Brandon, da muestras de su sensación: “El poder matar puede ser tan satisfactorio como el de crear" 5.

Con lo anterior, podríamos afirmar, que Films como La Soga, representan la realidad psicológica y física de Norte América, atada a los requerimientos de criminalización de prácticas no aceptadas. No obstante, la critica no puede ir en contra de esta, es decir de la película, mas bien a la sociedad para la cual fue producida.

NOTAS

1.Estudiante de la Universidad de Cartagena y miembro activo del Comité de Cine, de la misma institución. Activista por los derechos de la comunidad LGBT.
2.Proveedor de imagen, http://www.hoycinema.com/fotos/soga-1948.htm
http://blugosi.freeprohost.com/codigo-hays.htm
3.Ver ficha tecnica en www.alohacriticon.com/elcriticon/article1154.html
4.IBID.
5.http://www.temakel.com/cinelasoga.htm. Juan Salas, "La soga", trabajo realizado en el contexto de la materia Filosofía de la Carrera Sociología de la Universidad de Buenos Aires, en 2008. Las imágenes que se muestran a continuación son del mismo proveedor

Homosexuales: entre el pecado, el delito y la enfermedad

Muriel Jiménez Ortega 1.

Hoy en día son comunes las noticias sobre las adquisiciones de derechos y visibilización de sectores históricamente marginados, entre estos los marginados por su orientación sexual no heterosexual, como los homosexuales, a la vez que se han convertido en objeto de estudio de innumerables disciplinas y cada vez sus reclamaciones son más aceptadas, sin embargo los imaginarios de exclusión y discriminación siguen perpetuándose.

En este articulo analizaremos cómo los prejuicios actuales que sustentan la homofobia, son respaldados por discursos que a lo largo de la historia han inventado al sujeto homosexual desde la otredad, teniendo en cuenta además que la aparente “tolerancia” actual hacia los homosexuales trae consigo toda una lógica de género que ha llevado cada vez más a igualar las relaciones homosexuales a las heterosexuales, en un proceso de normalización de la sexualidad que comenzó hace ya más de un siglo.

Es por esto que hablamos entonces de la homosexualidad como una construcción histórica y a la vez un objeto de conocimiento por parte de la historia, porque no siempre ha significado lo mismo y las sociedades no siempre han pensado la homosexualidad de la misma forma en que se piensa hoy.

El sujeto homosexual ha sido objeto de discursos que ha construido toda una caracterización sobre su personalidad, psicología y maneras de actuar, que han servido para sustentar el orden homofóbico y Heterosexista actual.

La sodomía: el pecado de la contra-natura

Tenemos entonces que antes del siglo XIX el homosexual no existía como categoría, no se encuentran por ejemplo en las lenguas clásicas griega y latina una palabra que pueda traducirse por homosexual, y observamos también que en el mundo griego y romano en general, el homoerotismo no constituía ni un pecado, ni una enfermedad ni un delito 2.

Varios siglos después, cuando se proclamó el cristianismo como religión oficial en occidente y se instituyó la ley canoníca por el concejo de Elvira en el año 309 d.c, de un conjunto de 87 leyes, 37 afectaban la conducta sexual; incluía además los pecados de la carne descritos por San Pablo, donde se especificaba una concepción del bien y el mal y se daban las pautas de la moral cristiana, entre los pecados de la carne se incluía el masculorum concubitores 3, que hacía referencia a los hombres que se acuestan con hombres, en este momento de la historia el discurso religioso se invistió de poder para regular las conductas sexuales pecaminosas.

El sodomita, fue entonces una categoría que legitimada por el discurso religioso de la cristiandad hacía referencia al relato de génesis 19:1-5, el cual se interpreto como el castigo divino a la ciudad de Sodoma y Gomorra por sus prácticas contra natura, de allí en adelante el saber bíblico legitimó el control social contra el sodomita, y los discursos que giraban en torno a este sujeto lo constituyeron como hereje e inmoral. Según Oscar Guash, la sodomía englobaba además todas las prácticas sexuales que no llevaban a la reproducción, como el sexo oral, sexo anal, zoofilia, masturbación y homosexualidad entre otras 4, el control social entonces estuvo legitimado en este periodo por el saber religioso, lo cual permitió que instituciones como la inquisición perseguir y aniquilar a los herejes.

El siglo XIX y el nacimiento del homosexual

Con el advenimiento de la modernidad y los cambios que produjo en la historia, el discurso religioso perdió validez, ya no era suficiente hablar de prácticas pecaminosas, ni de sodomía, los nuevos saberes científicos eran los que producían verdades validas para este nuevo contexto. El sodomita podía cometer actos censurables —no más por otra parte que otros condenados por la ley de Dios— que incluso se calificaban de contrarios a la Naturaleza y de perversión. No obstante, no se identificaba su conducta con un trastorno mental o con un desarreglo físico. En realidad, para llegar a ese juicio habría que esperar a la consolidación de la psiquiatría como ciencia 5.

La homosexualidad, es una categoría del siglo XIX construida a partir de unos saberes y discursos contextualizados en esta época y de acuerdo a unas necesidades históricas, necesidades históricas en las que Foucault sitúa el interés por el problema económico y político de la población y sus variables como: la natalidad, morbilidad, duración de la vida, estado de salud, la sociedad afirma que su futuro y fortuna están ligados a la manera en que cada cual hace uso de su sexo 6.

A este respecto Foucault nos dice que es en el siglo XIX bajo la sociedad burguesa y capitalista que

“La sexualidad es cuidadosamente encerrada. Se muda. La familia conyugal la confisca. Y la absorbe por entero en la seriedad de la función reproductora. En torno al sexo, silencio. Dicta la ley la pareja legítima y procreadora. Se impone como modelo, hace valer la norma, detenta la verdad, retiene el derecho de hablar –reservándose el principio del secreto. Tanto en el espacio social como en el corazón de cada hogar existe un único lugar de sexualidad reconocida, utilitaria y fecunda: la alcoba de los padres. El resto no tiene más que esfumarse; la conveniencia de las actitudes esquiva los cuerpos, la decencia de las palabras blanquea los discursos. 7”

En este tiempo se reubican y clasifican todas las identidades y prácticas que no fueran heterosexual-matrimonial, para esto, se crean dispositivos sutiles de poder, se pone al descubierto la sexualidad, queda entonces la Medicina, la justicia penal y la psiquiatría como los principales productores de discursos sobre el sexo durante los siglos XVIII y XIX. Uno de esos productos, es el homosexual:

“Esta nueva caza de las sexualidades periféricas produce una incorporación de las perversiones y una nueva especificación de los individuos. La sodomía –la de los antiguos derechos civil y canónico- era un tipo de actos prohibidos; el autor no era más que su sujeto jurídico. El homosexual del siglo XIX ha llegado a ser un personaje: un pasado, una historia y una infancia, un carácter, una forma de vida; así mismo una morfología, con una anatomía indiscreta y quizás misteriosa fisiología (…) La homosexualidad apareció como una de las figuras de la sexualidad cuando fue rebajada de la práctica de la sodomía a una suerte de androginia interior, de hermafroditismo del alma. El sodomita era un relapso, el homosexual es ahora una especie. 8”

De lo anterior es muestra la obra del psiquiatra alemán Richard Von Krafft Ebing, que en 1886 incluía en su libro 'Psychopathia Sexualis' la homosexualidad como una "perversión sexual" y se la atribuía una degeneración de origen hereditario 9; de igual manera Tardieu en 1857 con la publicación del estudio médico-legal sobre los delitos contra la honestidad incluye la homosexualidad como enfermedad mental y aberración.
La psiquiatría, ha tenido la función de regular el comportamiento sexual mediante la observación, el análisis, la clasificación, el diagnóstico y la medicación de aquellas identidades, deseos, fantasías y prácticas sexuales que están fuera de una “sexualidad saludable” 10.

Por otro lado las posturas del padre del psicoanálisis han sido sumamente ambiguas, en sus reflexiones sobre algunos pacientes homosexuales, Freud, la caracterizó como el resultado de un conflicto durante el desarrollo de la identidad sexual en el que el varón se identifica con el sexo femenino y empieza a sentir atracción por los hombres muy masculinos, la categorizó como una anormalidad y desviación sexual 11, sin embargo también es famoso el artículo donde responde a una señora que buscó su ayuda porque su hijo era homosexual y entre otras cosas le dice que “la homosexualidad no es un vicio(…) y no puede catalogarse como una enfermedad,(…) la consideramos una variación de la función sexual” 12.

Muy a pesar de que Freud consideraba sus ideas como preliminares, sus seguidores tomaron estos análisis como leyes científicas, aplicando las conclusiones de ciertos casos de homosexuales que Freud trato, para afirmar que la homosexualidad era en sí un problema mental, de aquí en adelante entonces, son innumerables las publicaciones sobre el tratamiento psiquiátrico sobre el homosexual que llevan a justificar las actitudes actuales hacia estos.

Por otro lado Walter Bustamante habla “de homosexualidades –pues no es una sola- son diversas según la institución de poder que hable, porque cada una, al mirar al sujeto que tiene prácticas amatorias con los de su sexo, construye con su discurso un objeto para observar y controlar y unas estrategias para hacerlo” 13, analiza entonces cuatro instituciones y sus discursos que hacen visibles a los homosexuales de distintas maneras: El Sodomita: que es un pecador. Este objeto construido por el cristianismo y su discurso religioso y moral. El Corruptor: que es un delincuente. Objeto construido por la legislación decimonónica y todo su saber jurídico. El Afeminado: que es un anormal. Objeto construido por la familia y la educación y su discurso moral y pedagógico. El homosexual y el pederasta: que es un enfermo. Objeto construido por la medicina y su discurso 14.

El lenguaje es constructor de realidades, y sin duda los discursos construyen identidades y sujetos, el discurso se materializa en los cuerpos y aunque la homosexualidad fue despatologizada en 1973 y despenalizada en nuestro país en 1980, los imaginarios de exclusión siguen existiendo, afirmados por unos discursos que se mantuvieron sobre los cuerpos de pecadores, de los enfermos y los delincuentes.

Todas estas construcciones discursivas sobre el homosexual, tienen que ver profundamente con la valoración que se tiene sobre la manera en que las personas organizan su vida sexual, en este sentido el género cobra importancia para descubrir la lógica subyacente a los mecanismos culturales que han armado las narrativas históricas sobre la sexualidad, y como elemento básico para explorar las pautas de dominación, subordinación y resistencia, la sexualidad como construcción social está sujeta a un contexto cultural e histórico 15.

El homosexual, como pecador, como delincuente, y como patología aparece cuando el homoerotismo es vivido y visto como “anormal”, pues la cultura estigmatiza este tipo de deseo, porque choca con la ley social, hay personas que no someten su deseo al imperativo heterosexual de la normatividad social y consideran que lo que está mal es la normatividad otras sin embargo se consideran a sí mismas “anormales” e intentan “curarse” o establecen relaciones heterosexuales en un intento de ajustarse a la ley social.

La forma en que la cultura instala la lógica del género en nuestra percepción y conciencia conduce a estigmatizar a las mujeres que tienen una conducta sexual activa y libre, o sea similar a la masculina, y a reprimir y a discriminar a personas homosexuales, ambas practicas están teñidas por el sexismo y la homofobia, que son la expresión más violenta del esquema cultural del genero 16, por lo menos hoy en día hay un reconocimiento del problema de la mujer y cierta conciencia del sexismo como algo injusto, en cambio la homofobia o rechazo irracional a la homosexualidad, no es vivida como una injusticia y es hasta justificada, históricamente esta ha tenido varias formas, llegando a casos extremos de exterminio, como ocurrió en el nazismo o en la serie de agresiones físicas y homicidios que ocurren hoy en día, esto por no estar integrada a la normatividad Heterosexista y todo lo que ello implica.

La lógica del genero ha simbolizado la diferencia sexual, entiendo al hombre y a la mujer como seres “complementarios” con diferencias “naturales” propias de cada quien ha dificultado la conceptualización de mujeres y hombres como seres iguales y también ha excluido la sexualidad entre personas del mismo sexo.

NOTAS

1.Estudiante VII semestre de historia, programa de historia, universidad de Cartagena, marzo de 2009
2.Mandimore, Francis Mark. Una Historia Natural De La Homosexualidad, Ed Paidós, Barcelona, 1998, P-26

3.Aries, Philippe “San Pablo Y Los Pecados De La Carne”
4.Guash, Oscar. La Crisis De La Heterosexualidad. Ed. Laertes. Barcelona. 2000
5.Vidal, Cesar. “La Homosexualidad No Es Lo Que Era” En: Http://Revista.Libertaddigital.Com. [24/11/2008].
6.Foucault, Michel. Historia De La Sexualidad. La Voluntad De Saber. Ed. Siglo Veintiuno. México. 2000, P, 18.
7.Ibíd., Págs. 9-10
8.Ibíd., Págs. 56-57
9.Lantigua, Isabel. “Cuando La Homosexualidad Se Consideraba Una Enfermedad” En: Http://Elmundosalud.Elmundo.Es. [24/11/2008].
10.Gamboa Barboza, Isabel. “La Constitución de Trastornos Sexuales en la Psiquiatría”. Diálogos. Revista electrónica de historia. Universidad de costa rica. Vol. 7. 2006.Ver en: http://www.historia.fcs.ucr.ac.cr/articulos/2006/9gamboahistoria.pdf [24/11/2008]
11.Freud, Sigmund. Tres ensayos sobre teoría sexual. Ed. Alianza. Madrid.1967.Pág. 159.
12.Mandimore, Francis Mark. Op cit, p.101
13.Bustamante, Walter Alonso “El invento del homosexual, una tradición de persecución, la invisibilidad, una forma de resistencia, Discursos en la construcción de las homosexualidades” En: seminario “hacia una agenda sobre sexualidad y derechos humanos en Colombia” universidad nacional, marzo del 2004, págs. 71-83
14.ibíd.
15.ibíd.
16.Lamas, Marta, “Cuerpo e identidad” En: Género e Identidad, ensayos sobre lo femenino y lo masculino. Arango, luz Gabriela; león, magdalena; viveros, mara (compiladoras) TM editores, Bogotá, 1995, p. 61-79
16.Ibíd.